Caso: "Un
profesor que desea entrar en la era de las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación, decide todos los
días utilizar en su clase los
computadores que toma prestado de la biblioteca. Sus estudiantes son felices, sin embargo él
observa que lo primero que ellos hacen al
ingresar a Internet es abrir Facebook. Él comenta la situación a la
institución, por lo que la misma toma la
decisión de bloquear en los computadores de la institución páginas como facebook, twitter y youtube."
Escogí esta opción dado que es
el diario vivir de muchos de los docentes hoy en día y en mayor medida para
nuestro caso como instructores SENA, dado que gran parte del tiempo de
formación en el ambiente de aprendizaje para un programa de formación como el
Técnico en Venta de Productos y Servicios, se realiza con ayuda o apoyo de
computadores e internet y esto siempre presentará esa tentación a los
aprendices de ingresar a Facebook en plena sesión de clase.
Para mí, el asunto está claro,
pasa igual que con otros aspectos que tengo que sortear con mis aprendices,
todo se trata de desempeñar roles, mientras estemos en clase y no se dé la instrucción de utilizar Facebook simplemente
este no tiene por qué estar presente en ningún monitor ni navegador, así de
sencillo; yo les digo a mis aprendices: “para todo hay un momento y en este
momento no necesitamos para nada Facebook, luego, mientras que estén en mi
sesión de clases no será utilizado, ya tendrán tiempo en el receso o cuando
lleguen a sus casas para revisar quien terminó con quien y que fotos nuevas hay”.
Entonces, aunque entiendo y
apoyo al Facebook como ayuda para algunos aspectos de la formación, me interesa
que mis aprendices comprendan que mientras no se les indique, Facebook en lugar
de colaborar con el proceso, termina convirtiéndose en una distracción y en un
retraso en los tiempos de las actividades de aprendizaje.
Me costó tiempo entender eso
que tan sabiamente calculaban las abuelas: “entre más prohibido, más querido”
ya que al parecer, a los aprendices entre más se les regañe por ingresar a
Facebook, más parece darles ganas de estar en este en plena clase; es casi como
si fuese un reto al instructor o como si ese miedo que tanto nos infundían a otras
generaciones las restricciones de nuestros maestros a estos jóvenes les
alimenta el espíritu; es por esto que la estrategia por la que opte no fue la
de reforzar constantemente la restricción, fue una estrategia en tres etapas
que me ha dado buenos resultados:
1) Hacerle
entender a los aprendices que el Facebook -como la mayoría de cosas en la vida-
no es ni bueno ni malo, simplemente y como ya lo comente, para todo existen
momentos y que a diario desempeñamos varios roles y mientras se esté en clase, el
rol de aprendiz requiere de un compromiso y respeto para consigo mismo, para con
los compañeros y con el instructor y si las actividades de aprendizaje no
requieren de esta Red Social, simplemente esta no será utilizada en la sesión.
2) Como
instructor acordé aceptar las invitaciones de Facebook a todos mis aprendices
para que conozcan más de mi como persona y también para tener un medio de comunicación
infalible y casi que en tiempo real con ellos, además de esto a través de él o
la representante de cada ficha de caracterización se crea el grupo en Facebook
que se utiliza principalmente para dar información de forma rápida y en algunos
casos urgente y para aclarar dudas sobre actividades externas, entre otras
cosas.
3) Finalmente
y dado que para ellos parece tener un alto grado de importancia estar -como lo llamó
Juan Luis Isaza en su conferencia “El fin de los segmentos y el principio de
los instantes” http://www.youtube.com/watch?v=XOLBTNcgY3g
(min 38 – seg 23)– en momento de “Reconexión”, ponerse lo más pronto posible
frente a una pantalla e indagar que ha pasado en el mundo, que ha pasado en su
mundo mientras estuvo desconectado, entonces decidí dejarles hacer esa “Reconexión”
en el tiempo de receso para calmen su ansiedad y esa necesidad urgente de
indagar y participar del muro de los demás.
Comparto esta noticia que
habla de cómo de manera sencilla podemos apoyarnos en Facebook para mantenernos
en contacto con nuestros aprendices y al mismo tiempo darles gusto: Facebook en
el Salón http://www.youtube.com/watch?v=kmixXgCDVyM
Y retomo este tercer punto
porque como lo podemos leer en el material de apoyo de la unidad 1, incluso en
la pg 7 podemos leer referente a la Globalización: “Evidentemente, no se puede
huir de la globalización, porque ya es parte de nosotros.” El Facebook es tal
vez una de las mayores representaciones de la globalización, y querámoslo o no
está ahí, a una “logeada” de distancia y no podemos pretender perder más tiempo
de la formación juagando al policía y los ladrones tratando de ser más rápidos
que el movimiento de la mano de un aprendiz sobre el mouse de su pc, cuando
está tratando de ocultar la ventana en la que tiene abierta su cuenta de
Facebook; insisto en que debemos hacerles entender para que nos puede servir en
la formación y para que no y hacer compromisos sin recalcar prohibiciones.
Termino con una pregunta que
quiero dejar en el aire:
¿Por qué los aprendices hoy en
día en lugar de utilizar medios más adecuados para enviar y compartir archivos
como sus cuentas de correo, Google Docs o Dropbox, están utilizando a Facebook
para tal fin?
Y con una reflexión del
material de apoyo de la unidad 1 en la pg 9, en el apartado “Tecnología”:
“Por lo tanto, la educación prepara
a las personas en la comprensión, uso y aplicación racional de la tecnología;
en consecuencia, ésta debe desarrollar valores y destrezas inherentes al diseño
y producción de artefactos, procedimientos y sistemas tecnológicos, pero,
dotados al mismo tiempo de actitudes, comportamientos y aptitudes como sujetos
constitutivos y determinantes de la sociedad.”

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